Hemingway un viejo verde

Hace solamente un año se reeditó una versión censurada de varios relatos de Hemingway. Se trataba de una colección publicada por Caralt con el título de Los asesinos, en la que entre otros, se incluían los cuentos La capital del mundo y El anciano del puente.

En el primero, cuyo protagonista es un camarero de una pensión madrileña que quiere ser matador de toros y muere haciendo toreo de salón, aparecían suprimidas tres páginas. En el final del segundo, donde Hemingway escribía: «y los fascistas avanzaban», en la versión española aparece: «y las tropas avanzaban», con lo que se pierde el sentido del original que hace referencia directa a la evacuación de los republicanos vencidos ante el avance de las fuerzas franquistas. Mientras existía la censura franquista, resultaban explicables tales supresiones, pero parecía que una nueva censura, en este caso comercial, continuaba ejerciéndose más de quince años después de la muerte del dictador.

Pues los editores no se molestaban en encargar nuevas traducciones y, sea por descuido o por ahorrarse unas pesetas, reeditaban versiones expurgadas, con lo que imponían al lector un Hemingway incompleto y falseado. Sin embargo, el caso de Hemingway parece paradigmático. O eso demuestra un libro que recientemente ha llegado a mis manos. Se trata de La censura de Hemingway en España, de D.E. LaPrade, editado por la Universidad de Salamanca, en 1991. En él se recogen las aventuras -más bien desventuras, que las narraciones del ganador del Premio Nobel de 1954 corrieron en manos de la censura franquista y de los editores que se arriesgaron a publicar sus obras. Empezando por Janés, y siguiendo por Caralt y Lara.

Y no sólo esto, el autor ha consultado los archivos de la censura, y permite que conozcamos las respuestas de los «lectores» -así se llamaba eufemísticamente a los censores, a las preguntas de los informes que debían de rellenar: «LAtaca al Dogma?», «i,A la Moral?», «i,A la Iglesia o sus Ministros?», «i.Al Régimen y a sus instituciones?», «i,A las personas que colaboran con el Régimen?». Indudablemente, con respecto a Hemingway tenían que decir sí a bastantes de ellas. Y, sin embargo, sus libros se editaban. Según el autor de ese trabajo, porque era un escritor prestigioso cuya imagen de España era referencia casi obligada para los extranjeros. Y sobre todo, porque en 1953 se firmó el tratado de ayuda económica con los Estados Unidos, y de ese modo se demostraría la voluntad aperturista de Franco hacia una de las glorias literarias del país.

Aparte de los ejemplos que cité al principio, aparecen otros muchos de supresiones y modificaciones. Entre ellas, está una frase de Al otro lado del río y entre los árboles que, incluso en versiones revisadas de los últimos años continúa censurada. En el original inglés dice: «El general culo gordo Franco». Algo que la edición que -insisto- sigue circulando, se convierte en: «El general asno gordo». Pero hay otras muchas. «Hacer el amor», se convierte en «abrazarse»; «casa de putas» en «taberna». Una frase que traducida literalmente dice: «Experimentaba la dificultad masculina de hacer el amor mucho rato de pie», aparece como: «Experimentando la dificultad masculina de permanecer mucho tiempo con una mujer en brazos». Y los ejemplos se multiplican. En el interesante e ilustrativo trabajo mencionado se recogen casi 50 páginas de modificaciones. Además, nos enteramos de que los censores incluso tienen criterios literarios.

Uno de ellos escribe que El viejo y el mar, «más que novela es un reportaje sobre el mar y el viejo pescador y contiene un mensaje de humildad y ternura». Mientras que Muerte en la tarde plantea a otro censor problemas porque los precios han cambiado en España, entre 1932, cuando Hemingway publicó la versión original, y 1968, año de la traducción. En fin, que cuando en España se habla, o se escribe, de Hemingway basándose en sus traducciones, siempre cabe el riesgo de referirse a otro autor. Por lo que parece imprescindible que se realicen nuevas versiones fiables. Téngase en cuenta que aparte de la censura, la mayoría de los traductores de la época, bien por desconocimiento o por lo que fuera, han entregado un Hemingway que es palidísimo reflejo del original.

Anuncios

El cine español roza la pornografía

Hace tiempo que una ola de puritanismo invade los Estados Unidos. La moral se ha hecho más estricta que nunca y cosas que antes parecían normales se empiezan a mirar con malos ojos. El cine, como parte importante de la vida de los americanos, no se ha librado de esta moralidad que algunos consideran «exagerada e hipócrita» y el escándalo ha llegado a salpicar a las películas españolas que se han estrenado allí. Pedro Almodóvar, pionero en asaltar el mercado norteamericano, también fue el primero en tener conflictos con la censura. Su película Atame estuvo a punto de ser calificada X por la Motion Picture Association of América, organismo encargado de dar estas calificaciones pero, finalmente, le rebajaron a un nivel inferior.

Existen cinco categorías: G, para todos los públicos; PG, en la que se recomienda la guía familiar; PG13, en la que se advierte a los padres que no es recomendable para los menores de 13 años; R, para menores de 18 años acompañados por sus padres; y X, apto sólo para mayores de 18 años. Además, existe la categoría NC-17, creada para la película Henry and June, considerada pornográfica. La última película española presentada en Estados Unidos, Amantes, de Vicente Aranda, también se ha visto afectada por la polémica.

Algunos comentarios acusaban al filme español de rozar la pornografía y algún crítico la definió como «un trabajo de cine negro con escenas de sexo». Pero la polémica se ha visto zanjada cuando se ha estrenado la película. Vincent Carby, del New York Times, ha realizado una magnífica crítica del filme en la que le califica como «un trabajo perfectamente conseguido y sofisticado». Victoria Abril, que fue galardonada con el Oso de Plata del Festival de Berlín por su trabajo, ha denunciado en Nueva York la «doble moral que impera en Estados Unidos» y la ha calificado como «hipócrita». La actriz, con la sinceridad que le caracteriza, comentó delante de todos los periodistas que «el día que los Estados Unidos censuren las balas, yo censuraré mi culo».

Pero la peor parada de todas las películas implicadas en esta polémica es Basic instinct, del holandés Paul Verhoeven. Michael Douglas y Sharon Stone son los protagonistas de este filme en el que las críticas han sido provocadas por la forma de abordar el delicado tema de la homosexualidad, en este caso, y para empeorar las cosas, femenina. La comunidad gay considera que los homosexuales que aparecen en la película tienen tendencias asesinas y sus acciones de protesta no se han hecho esperar.

Después de interrumpir varias veces el rodaje, han amenazado con desvelar el nombre del asesino colocando carteles en las puertas de los cines. La ceremonia de entrega de los Oscar tampoco se va a librar de esta «plaga moralista», ya que dos de las candidatas al premio a la mejor película, El silencio de los corderos y JFK, han sido también criticadas. El tratamiento de los personajes homosexuales en ambos filmes ha sido calificado como denigrante y esta acusación puede condicionar la votación de los miembros de la Academia.

Violento picado de un avión

Faltaban pocos minutos para las ocho y veinte de la tarde del pasado lunes. El vuelo de Aviaco que cubre la línea Madrid-Granada estaba a punto de tomar tierra en el aeropuerto internacional de Chauchina. El viaje había sido bastante movido debido a las adversas condiciones meteorológicas y, además, acumulaba un retraso considerable. Los noventa y tres pasajeros estaban deseosos de llegar a su destino. A los cinco tripulantes del «Castillo de Brutón», en cambio, aún les quedaba el viaje de retorno a Madrid, después de tomar tierra en la ciudad andaluza y acondicionar el aparato. Sin embargo” nada iba a ocurrir como estaba previsto. Cuando el avión DC-9 se aproximaba a la cabecera de la única pista del aeropuerto, los pasajeros tuvieron la sensación, terrible y acongojante, de entrar en un violento picado que no auguraba nada bueno. De pronto, un brusco golpe y la confusión más absoluta. Algunos pasajeros que. viajaban en la cola del DC-9, como el directivo del Granada CF Roque Antonio Jiménez, observaron con sorpresa cómo el viento y la pista de aterrizaje aparecían de repente frente a él, y la parte delantera del avión se alejaba por la pista. El aparato se había roto, limpiamente, en dos. El tinerfeño Eduardo Espejo, situado más allá de la fila veinte, se dio cuenta con auténtico terror de cómo la parte de atrás del avión había desaparecido y sólo podía verse, por el gran hueco del fuselaje, la pista de aterrizaje a una altura de dos metros.

Así, cada uno de los dos trozos del aparato continuaron su camino hasta detenerse casi un centenar de metros después. El joven norteamericano James, uno de los pasajeros, calificó la experiencia como «acojonante», al ver alejarse la parte delantera del avión mientras la cola giraba sobre sí misma, mientras sobre los pasajeros caía una lluvia de barro, agua, gas y algo parecido a combustible. Afortunadamente, no se produjo un incendio. La situación en la pista del aeropuerto internacional de Granada se convirtió en dantesca, mientras llegaban los primeros auxilios. Eduardo Espejo ya había tenido un vuelo accidentado desde Tenerife. Pero se encontró de repente con uno de los heridos graves a pie de asfalto y con parte del cráneo completamente seccionado. Afortunadamente, su recuperación está siendo favorable. Comentarios como «nos hemos quedado con el culo al aire» eran los más habituales deentre los pasajeros, atónitos, ese momento. En la terminal, los gritos fueron subiendo de tono. «Háganle ustedes soplar», pedía una joven a un miembro de la Policía, para que hiciera la prueba de la alcoholemia a los tripulantes.

Este comentario hizo fortuna y se extendió como la pólvora entre algunos pasajeros. También quedó atónita buena parte de la clase política granadina, que aguardaba el DC-9 siniestrado. Los parlamentarios socialistas y populares por Granada, que iban a tomar ese mismo vuelo con destino a Madrid, al igual que el vicepresidente del PP, Fernando Arenas, se quedaron finalmente en tierra. Periodistas de casi la totalidad de las emisoras y periódicos de Granada, que viajaban en el avión de regreso del encuentro de la liga ACB de baloncesto disputado entre el Granada y el Breogán, festejaban de diferente forma su buena suerte, aunque el comentario era unánime: «Acabamos de nacer». Los noventa y ocho pasajeros y los cinco tripulantes del DC-9 pensaron sin ninguna duda que había llegado su hora cuando fueron conscientes de lo que acababa de ocurrir en el avión en que viajaban. Según los expertos, la sensación era correcta: a las ocho y veinte de la tarde del lunes 30 de marzo se celebrará, desde este año, en 98 hogares nuevos cumpleaños.

El viento desquicia la cabeza

El fenómeno técnicamente conocido corno «cizalladura de viento», podría ser el causante del accidente sufrido en la tarde del lunes por el DC-9 de Aviaco, 231 «Castillo de Burón», el cual se partió limpiamente a la altura de la base del ala, en el momento de aterrizar en el aeropuerto de Chauchina.

Según pilotos de líneas aéreas comerciales y del Ejército del Aire, la «cizalladura de viento» se trata de un cambio brusco en la dirección dominante del viento, acompañado por rachas muy fuertes de dirección variable, este hecho que no puede ser pronosticado provoca una falta de sustentación en el aparato, que si se produce en el momento del aterrizaje y a escasos metros del suelo -como es el caso- puede provocar un accidente. Lo aparatoso del accidente, no se tradujo, afortunadamente en pérdidas personales, y tan sólo, Juan Román Fresneda, resultó herido de gravedad con traumatismo craneoencefálico, del que se recupera favorablemente según los partes médicos emitidos por la UCI de traumatología.

El aeropuerto de Granada quedaba operativo al filo de la una de la tarde de ayer, aunque el primer vuelo regular no partió del mismo hasta las seis de la tarde con destino a Barcelona. Según noticias a las que ha podido tener acceso, la tripulación del avión siniestrado solicitó a altas horas de la noche del pasado lunes, la realización de un control de alcoholemia, que despejara cualquier posible duda sobre este extremo, esgrimido por algunos pasajeros. La «cizalladura» es imprevisible. Un avión como un DC-9, que aterriza a una velocidad a 250 kilómetros, lo hace siempre con el viento de cara para tener mayor sustentación, si se da este fenómeno se produce una pérdida brusca de sustentación que provoca que el avión caiga.

Piedras al autocar

Emiliano Mondonico, entrenador del Torino, encendió ayer las brasas de la hoguera en la que puede caer el Madrid dentro de quince días. El técnico turinés mostró de forma reiterada su disconformidad con el trato que le habían dispensado y por las escasas medidas de seguridad. El motivo del enfado fue el apedreamiento del autocar del «Toro» a su salida del hotel Ritz. Por fortuna no hubo heridos. Además, según Mondonico, el club blanco les puso ciertos impedimentos para que pudieran entrenar ayer por la mañana en la Ciudad Deportiva.

Por ello, prefirió renunciar a esa última sesión. «Hace diez años que en Italia ya no pasan estas cosas. Vinimos a jugar un partido de fútbol pero antes de poder hacerlo, no fuimos muy bien tratados. No fue justo lo que nos ocurrió. Tres mil aficionados del Torino han podido ver y conocer ese mal trato y lo contarán cuando vuelvan a casa». Cuando se le preguntó si esa no era una forma de calentar en exceso la vuelta, Mondonico indicó: «Sólo expongo lo que ha ocurrido. En Torino, el Real sí será bien recibido y para evitar incidentes, el equipo estará bien custodiado en todo momento, no como ha ocurrido con nosotros».

Leo Beenhakker no tuvo reparos en contestar a estas palabras de Mondonico: «No creo que el entrenador del Torino tenga que calentar el ambiente para el partido de vuelta de esta forma. La labor de los preparadores es simplemente técnica. Bastante ambiente hay ya en las confrontaciones entre españoles e italianos como para arrojar más leña al fuego. Me parece una irresponsabilidad hacer ese tipo de manifestaciones». La leña volvió a encenderse por culpa de la nefasta organización del Real Madrid.

En la rueda de prensa de Mondonico, un traductor fue explicando a los informadores españoles las manifestaciones del técnico. Sin embargo, el Madrid olvidó el pequeño detalle del traductor para los periodistas italianos. Los informadores turineses se quejaron a Beenhakker cuando quizá deberían haber expresado su malestar al jefe de prensa de la entidad madridista. Beenhakker se molestó cuando los periodistas interrumpieron su alocución. El holandés se levantó de su silla y con un expresivo: «Iros a Torino, a tomar por culo», abandonó la sala de prensa. Los italianos también se molestaron porque no les permitían acceder al vestíbulo por el que iban saliendo los jugadores turineses.

Al margen del apedreamiento del autocar del conjunto italiano, hubo algunos incidentes antes del encuentro y varios heridos que tuvieron que ser atendidos. En el aspecto deportivo, Mondonico reconoció que quizás el Madrid había sido superior y que su equipo se había tenido que adaptar a las circunstancias dictadas por el conjunto blanco. De todas formas, el técnico consideró como muy positivo el resultado. Sobre el flojo rendimiento de Martín Vázquez se limitó a decir que había estado «como siempre». Por su parte, Beenhakker destacó el gran espíritu de sus jugadores y el haber superado la adversidad del tanto marcado por los turineses al comienzo de la segunda parte.

Un año vagando por los hielos nórdicos

Es como un cartero rural, de los de a pie y de los de antes, que va con su zurrón a cuestas, permanentemente despanzurrado, permanentemente zurcido, con esos zurcidos chapuceros con los que se guardaba la casquería del equino apuñalado para solaz del coso solysombra nacional. A este andarín de su órbita, se le huyen del viejo zurrón los folios escritos a mares, a miles, a dos manos. Esos folios recientes -el publicado anteayer, no sé dónde- o aquel abarquillado por el peso y el paso del tiempo con la caída del rey Faruk de Egipto, Faruk con sus baúles y sus mujeres en caravana haciendo el recorrido del exilio por el París-Match. Y es el andarín Luis Carandell, al que el otro día se le eclipsó El Sol, al que hace unos meses se le derrumbó El Independiente («es triste casualidad», advierte, «para nada voy cerrando periódicos»), el que habla en Antena 3 Radio por las tardes, de todo, de lo humano y de lo divino, como es tradición hablar, a esas horas, en los cafés madrileños, que él tan bien conoce.

Y es el andarín, catalán, pues nació en Barcelona en 1929, pero también, lo tiene escrito, nació en Madrid, en 1947, cuando vino a la Corte a quedarse, aunque siempre ha tenido un pie en otro continente, que siempre está huyendo, para regresar pronto. Y nació en Barcelona, donde su padre era periodista de ” El Noticiero Universal, y éste, en 1947, le envió a Madrid a estudiar, Derecho, Económicas, cosas de provecho; que qué hacía un catalán como él, en el 47, en el ombligo del Estado, pues es lo que yo le digo, y él resuelve con apenas un gesto: cosas de su padre, dice, que tenía relaciones madrileñas. Lo de Carandell nunca fue un destierro, que pocos como él se han hecho tanto, y han escrito tanto, a este poblachón manchego. En esa primera etapa, estuvo tres años, haciendo de meritorio en la colmena de la época, pupilo del dómine Cabra, inexperto estudiante de mancebías cálidas como el hogar de uno (vamos, no hagamos literatura; punto y aparte).

En 1950 se vuelve a Barcelona e ingresa en El Correo Catalán y al poco tiempo, enviado por El Noticiero Universal, no por el Correo, que no estaba para exotismos, se va de corresponsal a El Cairo, que ha caído el rey Faruk, que los jóvenes oficiales con Nasser a la cabeza, ,que a ver qué pasa, y allá se va a El Cairo, que debía ser, por entonces, el único corresponsal español en el mundo árabe. No, árabe no sabía, tampoco japonés cuando viva en Tokio, ni «escandinavo» cuando se tire un año vagando por los hielos nórdicos. Y qué; Carandell confiesa que siempre se le han dado bien los idiomas, debe tener oído (que los idiomas, como el baile, son cosa de oído), y siempre se ha defendido.

De todos modos, en Egipto, entonces, se hablaba francés en círculos elegantes, que es el que frecuentan en las novelas de espías, los ídem, los diplomáticos, los periodistas y las mujeres fatales. Carandell, como Lawrence de Arabia o como su casi paisano el mallorquín Domingo Badía, el gran Ali Bey, iba vía Chipre (para todo había que ir a Chipre primero, me documenta) a Siria, a Irak, a Arabia Saudí, a Israel, y de todo escribía y sus reportajes, sus crónicas (siempre periodísticas, pero siempre por encima de otra urgencia, que las solía enviar por correo, eran literarias) aparecían por aquí. Luego vendría Japón, que trabajó en Tokio en la sección española de la radio que emitía para América, para la segunda generación de emigrantes japoneses que ya no hablaban el idioma («seguro que me oía en Perú Fujimori»).

A estas alturas, la verdad, uno ya no sabe si es éste periodista o viajero, lo uno por lo otro, desde luego, andarín siempre. En 1960 lo tenemos en Madrid, enraizándose, que una familia te pone cemento (a veces grato) en los pies. Sin moverse, va de aquí y allá, que es culo inquieto, hasta que recala, en 1967, en Triunfo, en donde hará varias secciones de fama, entre todas ellas la más recordada es, sin duda, Celtiberia Show, que al principio él mismo urdía los mojones carpetovetónicos, y luego le llovieron, que se inventó Celtiberia porque existía. En aquellos años tardofranquistas estuvo también en Informaciones, y enviado por el diario en Moscú, en la guerra de Etiopía y sobre todo en Portugal.

Que estaba en 1974 con Eduardo Barrenechea haciendo una serie de reportajes en La Raya de Portugal con el catastro de las miserias ibéricas a un lado y otro de la raya, cuando ocurrió aquello de los capitanes, de los claveles, de Spínola el del monóculo. Y allá que se fueron para Lisboa a contarnos lo de la revolusao. Luego andaría -le va, le va, el verbo- en Cuadernos para el diálogo y en Diario 16, como cronista parlamentario (una cosa irónicoliteraria, que nunca, dice, ha hecho «hermenéutica política») y algunas cosas en El País (los andarines siempre hacen alguna cosa en El País pero nunca plantan la jaima). Y fue director de la revista Viajar (quién si no) y ha trabajado en televisión (haciendo Cortes y presentando un telediario de fin de semana, y un día hasta se atrevió a leer un soneto). Y ha escrito libros, entre ellos una biografía de José maría Escrivá, que ahora sale, de nuevo, y quién sabe si hubiera sido libro del día de la canonización en El Sol, si el diario lo hubiera comprado Villanueva/Opus. «Quién sabe, sí, si hubiera sido», sonríe este andarín curado de espantos.

Préstamos sin nómina

Los servicios en línea que proporcionan los bancos online, representa manera rápida y cómoda de gestionar y acceder a tu cuenta bancaria. Cómo las entidades de crédito están dedicadas a mantener y actualizar sus sistemas de seguridad, el riesgo de poder sufrir un ataque informático es mínimo. Los fraudes relacionados con los servicios en línea se basan sobre todo en conseguir los datos personales. Los sitios financieros son el objetivo más frecuente de este tipo de ataques, lo que intentan conseguir es la información personal necesaria para poder acceder a las cuentas bancarias, cometer cualquier tipo de fraude con el nombre del usuario. La existencia de estos riesgos está ahí y por lo tanto siempre hay que actuar con precaución. Ahora haremos un repaso a las medidas de seguridad que debe de seguir a la hora de utilizar los diferentes dispositivos, si pretendes acceder a los préstamos sin nómina que son muy requeridos entre los usuarios.

Es necesario mantener el sistema de tu dispositivo con acceso a Internet libre de virus y actualizado, también conviene instalar un cortafuegos y un programa anti espías, protección extra ante posibles instrucciones en tu terminal móvil y ordenador. Te instalado activado y actualizado el antivirus y demás programas que puedan protegerte. Instala las últimas actualizaciones de seguridad de el que sea tu sistema operativo y configura tus preferencias.

Para tu banco online elige una contraseña especial, debe de ser la misma que la que utilizas para tu correo, tus redes sociales y sitios semejantes. Se recomienda que sea de uso exclusivo para tu banca online, posible combina mayúsculas, números y letras. Utilices nunca nombre y apellidos y fechas de nacimiento tampoco palabras utilizadas frecuentemente. No dejes tus claves de acceso fácilmente localizables o que estén al lado del ordenador, lo mismo que no debes de dejar tu pin escrito al lado de tu tarjeta bancaria, que digas tus contraseñas a terceros. Es conveniente cambiar tu contraseña cada cierto tiempo, tampoco todos los días, pero y cada dos o tres meses.

Primero comprueba estás en el enlace correcto, de introducir la contraseña. Los bancos online deben utilizar protocolos de seguridad y una comunicación encriptada, así la dirección en la barra de estado de la ventana de tu navegador debe aparecer un candado al lado y comenzar por https. No es conveniente acceder a tu área privada desde ordenadores públicos ni desde tu propio dispositivo, que se encuentre conectado a una red pública. Una vez que hayas conseguido acceder a tu cuenta de banco online, no dejes el ordenador desatendido. Cuando hayas terminado de gestionar lo que sea, abre la aplicación cerrando la ventana y la sesión. Cierra siempre la sesión en tu área privada cuando termines de realizar las consultas o gestiones necesarias. Cerrar la ventana sin haber cerrado primero la sesión es una práctica de riesgo.

Si antes todavía no seguías alguno de estos consejos, deberás empezar a hacerlo ya mismo y recuerda no confiar nunca de correos electrónicos, a las telefónicas ni de sitios web que te piden introducir o comprobar tus datos privados. Puedes consultar el sitio web de tu banco online para conocer más consejos de seguridad.

Estamos inmersos en una economía de retroceso, con una crisis del país y, todavía, lo que queda por llegar, no queda más remedio que buscar nuevos sistemas para financiarse tanto para pedir un crédito personal como empresarial.

Ha sido el auge de los créditos rápidos sin nómina lo que está permitiendo la apertura de pequeños negocios, start-ups e incluso la reactivación del consumo en el caso de las personas particulares.

La pregunta que nos viene a la cabeza en este contexto es: ¿qué son exactamente los créditos rápidos? Pues son un tipo de financiación ofrecida por compañías privadas que supone una solución sencilla y rápida para conseguir dinero urgente y superar así cualquier imprevisto económico que se haya generado. Se basan en una gestión rápida, ágil y online, no hay intermediarios y el préstamo va directamente desde la entidad bancaria hasta el usuario.

Este tipo de créditos online están pensados para que cualquier persona particular física o empresa mediana o pequeña que también puede acceder a ella. Ofrecen un importe limitado, ya que ofrecen cantidades pequeñas de dinero (entre 50€ y 900€) para superar gastos inesperados pero ineludibles.

Cada vez que escuchamos la palabra crédito nos produce una reacción extraña de rechazo por las condiciones de financiación, la contratación y el papeleo que conlleva, todas estas trabas desaparecen en la contratación de créditos rápidos online, ya que no precisan de ningún tipo de papeleo, ni nóminas ni avales, y todo se realiza vía internet.

Las nuevas maneras de financiación particular y empresarial están en auge para reactivar la economía tanto a nivel nacional como a nivel mundial gracias a los préstamos sin nómina ni aval.

Es más, para conseguir el dinero sólo hay que rellenar un formulario, aportar un DNI y un número de cuenta donde te realizarán el ingreso.

Realmente los préstamos rápidos están ayudando a muchas familias y pequeñas empresas a superar los gastos del día a día.